Ciudadana, una lectura. 12 junio, 2020 – Publicado en: Blog, Editoriales – Etiquetas: , , , ,

A veces no tienes tiempo para escribir, te dices. A veces es más importante resolver el día a día, buscar soluciones de base que, siendo optimista, acaben por mejorar la estructura cotidiana: entonces podré dedicarme a lo mío, te dices. A veces creo, muchas, que lo que tú tienes que decir con palabras no es tan importante, y bajas el volumen de la televisión aunque el programa sea bueno porque no sabes gritar lo suficientemente alto, no gestionas bien los micrófonos y no te gusta que los aplausos o las risas estén programados. Entonces, superficialmente compartes tus experiencias de lectura en redes sociales: a veces, hasta se vende algún libro o encuentras quienes, como tú, también pasan el día entre letras e imágenes, a ellas el ruido también les provoca cera en los oídos.

Sin embargo, también ocurre a veces que tomas una decisión adecuada siguiendo un chispazo, sin pensar mucho, y retiras del escaparate Ciudadana de Claudia Rankine para llevártelo a casa. Y lo lees en una tarde, le capturas una decena de fotos en el móvil y te invade el hambre de aire nuevo; respondes con bolígrafo y libreta.

Ciudadana ejemplifica y testimonia realidades no humanas, gestos de la talla de escuchar inmediatamente antes de entrar a una mesa redonda a dos personas que también estarán presentes que estar entre negros es como ver una película sin traducción. De pronto entiendes que no te van a escuchar, que jamás van a ser capaces en tal situación de sacar el ojo del ombligo y ofrecerte un espacio de respeto entre su tiempo. ¡Es solo profesional!, dices, y te tomas un poco de tiempo para recomponerte y abordar la situación de manera que no crees conflicto, de manera que, si bien sabes que no van a penetrar en tu discurso, seas capaz de hacer lo que habías venido a hacer. Y terminas haciéndolo por ti, porque aquello que tengas que decir no podrá calar si quien te acompaña tiene cera en los oídos.

Es un imaginario, ese de ellos, un imaginario tan valioso, determinante y privilegiado que no están dispuestos a asumir no solo que no es el único, sino que ese imaginario provoca muerte. “Saca a rastras a la primera persona de la muerte social de la historia, entonces seremos parientes”.

Ciudadana es un libro de testimonios narrados a través de las sensaciones que la potencia lírica de Rankine te lleva a experimentar, es un lenguaje que activa el sentimiento de herida que causa en el cuerpo estar en una situación de opresión. De violenta opresión silenciosa. Se alude en un fragmento a una conferencia de Judith Butler: el mismo hecho de existir nos expone al discurso del otro, que sufrimos por nuestra condición de seres a los que otros pueden dirigirse. Estos actos lingüísticos – Butler – te vuelven hipervisible.

Entonces te pasa que estás en un tren y se sienta un hombre al lado, se coloca el cuerpo todo tuyo “ahí, en proximidad a, adyacente a, al lado de, dentro de”. Sientes tu espacio menguar, piensas que a lo mejor no dirías nada a menos que se dirijan a ti, porque ese espacio vital ha dejado de pertenecerte, porque el imaginario dominante inunda el tuyo más pequeño, menos expansivo. Y él seguirá sintiéndose seguro, pero tú sientes la jungla.

“¿Y dónde se encuentra el lugar más seguro cuando ese lugar debe estar en un lugar distinto del cuerpo?”

“¿Cómo de difícil es para un cuerpo sentir la injusticia destinada a otro?”

La creación de otros espacios seguros ajenos al dominante, ¿hasta qué punto no resultarían una quimera? El poder destructivo de la lírica me dispone a situarme siempre en el espacio no seguro, no seguro para todos, para nadie, en el que intentaría moverme con libertad.

 

Teresa Soto Tafalla

Traductora y librera de Ubú Libros. 

Este libro está disponible en esta librería. Sigue el camino de baldosas amarillas

My Mexican Bretzel. Charla con Nuria Giménez Lorang »